¿Momento de cambio en fichajes de fútbol en Europa?

    0
    141
    Karla Freyssinier


    Los precios a la baja del pasado verano y la fortaleza de equipos que normalmente venden al mejor postor para no deshacerse de sus estrellas, podrían estar cambiando el fútbol europeo y sus traspasos.

    El verano del 2020 ha dejado claro que el mercado futbolístico ha tomado un nuevo rumbo. Llevábamos años viendo cómo se elevaban los precios medios de cada compra de un jugador, sin embargo, se ha sentado un precedente que bien podría cambiarlo todo.

    En la anterior ventana de fichajes en Europa, cerrada a principios de octubre, los movimientos entre grandes clubs fueron limitados a excepción de un par. Y, como se puede comprobar en la lista de los mejores traspasos, las cifras pagadas se redujeron bastante en comparación con las de años anteriores.

    El Chelsea, uno de los máximos compradores

    Obviamente, los clubs que más pudieron gastar fueron los equipos que tienen a los dueños con más dinero, como son el París Saint-Germain, la Juventus, el Manchester City o un Chelsea que sí que revolucionó el mercado con los fichajes de Timo Werner, Kai Havertz o Ben Chilwell.

    Parece que de esta manera, Frank Lampard tiene por fin una plantilla competitiva con la que soñar con algún título como el de la Premier League, cuya máxima competitividad les dista todavía un poco de esa lucha, siendo una de las ligas europeas más atractivas y que vale la pena ver a través de Sky, única plataforma que dispone de sus derechos de transmisiones en México.

    Eso sí, parece que en su campeonato doméstico a los blues todavía les falta consistencia y una regularidad más grande, como la que ha demostrado tener en las anteriores campañas el actual campeón, el Liverpool. Es por eso por lo que el cuadro red es el principal favorito según las apuestas de la Premier League, cuyo momio por vencer es de +140, revisado en Betway Sports el 15 de octubre del 2020. De hecho, también hay más nombres que actualmente se sitúan por delante o muy cerca del Chelsea en estos pronósticos, como son los casos del Manchester City, el Arsenal o incluso el Wolverhampton del ariete mexicano Raúl Jiménez.

    Necesidades en otros históricos


    En el caso contrario tenemos, por ejemplo, a algunos de los equipos de LaLiga Santander, como son el Real Madrid o el FC Barcelona, que han estado muy limitados en todos sus movimientos al no contar con el efectivo suficiente como para hacer todo lo que querrían. Es por eso por lo que los merengues no han comprado a ningún futbolista, mientras que los azulgranas han tenido hasta que prácticamente regalar jugadores cuyas cotizaciones eran altas según el portal Transfermarkt, para quitarse de encima sueldos estratosféricos que les permitieran mantener viva su economía.

    A su vez, este mercado a la baja ha reforzado la posición de aquellas escuadras futboleras que pretenden crecer y asentarse en su país como una alternativa a los grandes campeones de siempre. Aquí podríamos meter a un Borussia Dortmund que pese a ser un gran negociador histórico, desde hace un tiempo ya le ha cerrado la puerta de traspasos al Bayern de Múnich, su principal rival en Alemania, además de que en este pasado verano se negó a desprenderse de Jadon Sancho pese a las tentativas del Manchester United.

    En esa misma línea, el Sevilla, en España, ha conseguido retener a sus jugadores más importantes y así mantener un bloque sólido dentro de un vestuario que cada vez se ve con más fuerza para asaltar LaLiga Santander. De la mano de Julen Lopetegui, ya consiguieron hacer una temporada impecable el curso anterior conquistando la Europa League y acabando cuartos en la competición doméstica, una posición que ahora esperan mantener o incluso mejorar.

    No parece sencillo que de aquí a las próximas ventanas de fichajes se vaya a cambiar esta dinámica de precios a la baja y negativas de clubs teóricamente inferiores a vender a sus mejores hombres, y que por lo tanto solo sean los más ricos del mundo los que puedan comprar a cambio de esas sumas elevadas que se acercan o van más allá de los 100 millones de euros.

    En resumen, parece que hay indicios de cambio en la economía futbolística y que a partir de aquí aquellos que quieran comprar a un buen jugador necesitarán encontrar otra solución que poner sobre la mesa una suma difícilmente superable.

    No hay comentarios

    Dejar una respuesta