Opinión: “La muerte del periodista deportivo”

0
1361

El periodista deportivo ha muerto.

Es el mensaje que vemos una y otra vez en (la mayoría de) los distintos medios de comunicación que se enfocan en los deportes.

La profesión que alguna vez requirió de investigación, análisis, trabajo de campo, lecturas, vivencia en primera fuente, relfexión y comprensión vive ahora del morbo, la inmediatez, el sexo, las faltas de respeto, la polémica forzada, el sensacionalismo y la falta de criterio por parte de la mayoría de los actores de este ciclo que se ha vuelto vicioso.

¿Por qué detenernos a analizar la razón de ser de un evento noticioso si podemos gritarlo a los cuatro vientos como exclusiva y noticia de último momento? ¿Por qué preparar una entrevista si podemos enfocarnos en sacar una declaración que venta periódicos? ¿Por qué apostar por una carrera de investigación y periodismo si puedo contratar a una modelo que solo se preocupe porque su vestido entallado salga bien a cuadro? ¿Por qué detenerme a analizar si las imágenes de una agresión física o sexual aportan al periodismo si estas se traducen en mayores puntos de rating? ¿Por qué buscar contenido novedoso si la misma receta ha dado resultados? ¿Por qué hacer planteamientos tácticos y análisis de un esquema deportivo si crear polémica de manera innecesaria resulta en mejores ventas?

Todos hemos visto situaciones similares y aunque desafortunadamente no todos nos hemos planteado estas preguntas, la respuesta camina de la mano con la causa.

Hemos sido nosotros, la audiencia, los que así lo hemos pedido.

Hemos sido nosotros, los periodistas, los que así nos hemos vendido.

Hemos sido nosotros, los directivos de medios de comunicación, los que así lo hemos buscado.

El sistema es (casi) perfecto. Pero como todo sistema (casi) perfecto, existen aquellos rebeldes que se niegan a vivir bajo el orden establecido. Esos (pocos) “desadaptados” que no entienden que los medios de comunicación viven de rating, ventas, page views o engagement buscan recibir y producir contenido distinto.

Aspiro a ser de esos “desadaptados”. De aquellos que preferimos ver análisis deportivo sobre falsa polémica, de los que valoramos más una información precisa que una modelo leyendo el teleprompter, de los que estamos convencidos que mostrar el video de un jugador de NFL golpeando a su mujer no aporta mas que al morbo, de los que apostamos por una entrevista preparada en vez de elegir un bloguero que intenta ser simpático, de los que creemos que el periodista y el comunicador deportivo aún tiene lugar en este mundo.

Afortunadamente he escuchado que no soy el único, por lo que puede ser que el periodista deportivo no esté muerto, pero es un hecho que está en peligro de extinción.

No hay comentarios

Dejar una respuesta